miércoles, 11 de marzo de 2015

PINCELADAS DEL VESTUARIO DE SAOIRSE

¡Queridos Susurrantes!

Hoy me apetecía mostraros un poco del vestuario con el que decidí engalanar la figura de mi querida Saoirse, la protagonista de Susurros en Sachsenhausen. Para aquellos que hayais leído la novela no será nada nuevo, quizá incluso no sea cómo lo imaginastéis en vuestra cabeza, o quizá sí.

Estos son algunos de las ropas o complementos que llevaba cierta chica guerrera durante su viaje al Campo de Concentración.   

-Tinte Manic Panic:

+Virgin Snow:



+Atomic Turquoise:


- Palestino:

- Sudadera de Trivium:


- Botas Dr. Martens color rosa chicle:


- Camiseta de Arch Enemy:


- Ropa interior de Dita von Tesse. Conjunto coral Sophia:



- Vaqueros rotos:


- Converse turquesa:



 Tinte Manic Panic: Ese color blanco de su pelo en contraste con su flequillo y las puntas de su melena de pinceladas turquesa.

El pañuelo Palestino que la protege su garganta del frío y que tiene un significado oculto y especial para ella; y que todos los que os hayáis perdido en Susurros sabréis descifrar.
Botas de estilo militar que la ayudan a que sus pasos se mantengan firmes aunque a momentos trastabillen. 

Camiseta y sudadera de grupos de música que la gustan y que tienen su propio lugar dentro de la historia. Canciones inspiradoras de bandas enérgicas: Trivium y Arch Enemy.

Vaqueros rotos. Al igual que los fragmentos de su corazón que se van congelando mientras descubre e imagina.

Converse del mismo color que sus ojos. Color bañado en pinceladas de esperanza. Al igual que sus pasos pronunciados tras la visita al campo, y de camino a Alexander Platz. Esperanza en un nuevo amanecer, un caminar lento pero preciso hacia un nuevo mundo.


¿Os lo habiáis imaginado así?

¡Contadme!

domingo, 8 de marzo de 2015

Contenido Extra: EPÍLOGO QUE NO SOBREVIVIÓ

¡Queridos lectores!

Esta vez os traigo un CONTENIDO EXTRA.

Aquellos que ya hayáis leído la novela, sabréis como termina. Así que si aún no la habéis leído, más os vale que no continuéis leyendo, y que si queréis volváis una vez la hayáis finalizado.

Como adicta a ciertas series de televisión, y como ya lo he dicho en numerosas ocasiones, no podía este blog no contener algún material extra. Me encanta ver una serie, comprarme las temporadas originales y beberme las tomas falsas, los comentarios de guionistas, los posibles finales alternativos, lo que pudo ser y no fue.

Gracias a SONS OF ANARCHY (mi serie favorita) y su material extra, nació la idea para parte del contenido del blog.

Este final que os voy a mostrar es el perteneciente al primer borrador. A ese borrador que tan solo leyeron dos personas, Maite Belda y Ana Nieto Morillo. Ese borrador del que incluso Ana hizo reseña a finales del 2013, que podéis leer aquí.

http://epidemias5second.blogspot.com.es/2013/11/susurros-en-sachsenhausen-de-rebeca.html


En ese borrador, tras la corrección y las palabras de Maite y Ana, incluí cosas nuevas y eliminé otras, entre ellas este final que os quiero mostrar.

Una vez ya con el borrador nuevo en la mano, la aventura se alejó de mí y pasó a manos de Isabel del Río, y trabajamos en ello nuevamente.

Por lo que este epílogo formó parte del primer borrador, que después se convirtió en un nuevo borrador, y después en otro, hasta llegar al manuscrito definitivo que tenéis al alcance en Amazon...xD

Vamos, lo digo por si alguien piensa que escribir una novela, un relato o un cuento, es algo fácil y rapidito, que se hace en una tarde espléndida de domingo. Si alguien piensa así más vale que se vaya despidiendo de sus pensamientos, porque la realidad es muy distinta si se quiere mostrar algo de calidad.

Hoy, os quiero regalar como contenido extra ese primer epílogo, ese primer final, lo que yo sentí como primer final y que después decarté.

Porque ya son 15 las personas que han creído en mí, según el tablero de ventas de Amazon. Porque habéis confiado en mis letras y me habéis dado una oportunidad.

Un regalito para todos vosotros. Gracias a Marisa Sicilia, por su par de ojos correctores en este epílogo. Por echarme una manita sin pedir nada a cambio.

PRIMER FINAL

¿Será posible un nuevo amanecer?

¿Un nuevo amanecer donde los distintos seres humanos se respeten, se valoren los unos a los otros, se ayuden y se sostengan?

¿Un nuevo mundo donde no haya guerras, matanzas y luchas de poder? ¿Un nuevo mundo donde lo único que importe sea el amor, la igualdad y la fraternidad, el vivir y no sobrevivir?

Nuestra pequeña lo desea. Y muchas personas, al igual que ella, también suspiran por un mundo alejado de todo lo que conocen. Sin embargo, solo el acontecer del tiempo podrá decir si ese nuevo amanecer es posible o no. A día de hoy reina el caos y los seres humanos parecen demasiado acostumbrados. A día de hoy el ser humano se cree evolucionado cuando ni siquiera ha dado un verdadero paso hacia al cambio.

Solo unidos bajo una misma bandera, caminando en la misma dirección, se puede conseguir la fuerza suficiente para revolucionar el mundo, para revolucionar el corazón. Nadie dirá nunca que es fácil, pero soy de los que creen en los imposibles, y mi pequeña también.

Lo que nuestra guerrera tuvo muy claro desde ese día de septiembre fue que aquellos susurros de voces enérgicas cambiaron su vida. Jamás podría ser la misma que era, la educamos bien para que así fuera, para que no permaneciese indiferente a la realidad, al pasado, a la historia. Para que aprendiese de lo que otros vivieron y sufrieron en sus propias carnes.

Tras hacerse eco de aquellos susurros, conoció que en la propia razón de su existencia estaban marcadas las letras como la forma en la que las almas silenciadas encontrarían el refugio para volver a nacer e impregnar de conocimiento el universo.

Conocer el pasado, aceptarlo y no repetirlo, ayudará a caminar hacia adelante. Un mundo que no evoluciona y un ser humano que no crece, son materia muerta enterrada dentro de sí mismos.

Eso es algo que los cuatro aprendimos con su viaje al campo de concentración de Sachsenhausen.

Y aquí seguimos, creyendo y sin rendirnos. Esperando. Vigilándola desde este lado del mundo. Ayudándola a luchar por lo que cree, a que las nubes negras no le impidan ni ver los rayos de luz ni distinguir el arcoíris tras la lluvia. Recordándole quien es y lo que nunca será, aunque el mundo se derrumbe. Instándola con nuestro fulgor tras las estrellas para que su corazón nunca deje de latir de verdad. Porque solo los latidos fuertes cuentan.



¿Qué os ha parecido?

¿Ya habéis leído la novela? ¿No?

Comprad aquí!

Si la respuesta es sí, no seáis tímidos, dejad vuestra opinión aquí o por Amazon. Los escritores no somos nada sin los lectores.

Un abrazo, y ¡hasta la proxima entrada!

sábado, 28 de febrero de 2015

Nueva reseña en LA ODISEA DEL CUENTISTA

¡Queridos susurrantes!

Aunque no firméis, sé que estáis ahí...

Hoy os traigo una nueva reseña de la obra que esconde este blog: SUSURROS EN SACHSENHAUSEN.

Y es una reseña especial para mí, no solo porque la persona que la ha escrito es una gran escritora y conocedora de la literatura, sino porque además fue mi correctora. ISABEL DEL RIO SANZ.

Tras acabar de pulir el manuscrito, temía mucho a dos cosas.

La primera: que ella lo leyese y su bolígrafo rojo dijera al final del informe: Este manuscrito no sirve para nada, que escriba otra cosa.

La segunda: que al lector, una vez publicado, tampoco le gustase.

La primera piedra, como veréis por sus palabras, la esquivé.

La segunda, solo el tiempo puede decirlo. De momento las pocas críticas que he recibido son buenas. Y eso ya me ayuda a liberarme un poquito de mis propios demonios.

Si has llegado hasta aquí, y tienes dudas, y no sabes si comprar mi obra o no...

Te doy una razón más para que si lo hagas. O más bien, Isabel te da algunas:

“Susurros en Sachsenhausen de Rebeca Bañuelos cayó en mis manos en forma de diamante en bruto.

Encontramos una trama principal que podemos seguir sin perdernos en ningún momento, una historia de amor que va más allá de los romances actuales, un viaje interno representado en una dura excursión por el infierno, giros bien llevados y personajes que nos dejan ver los recovecos más profundos de su pensamiento.”


Leed la reseña completa aquí:

http://laodiseadelcuentista.blogspot.com.es/2015/02/resena-de-susurros-en-sachsenhausen-de.html

Y de paso, de la que entráis en su blog, no dudéis en quedaros y fisgonear, porque encontraréis muchas cosas interesantes...

¡Un abrazo!

jueves, 26 de febrero de 2015

BANDA SONORA de SUSURROS EN SACHSENHAUSEN

¡Queridos lectores!

Hoy os muestro no solo parte de la banda sonora de Susurros en Sachsenhausen, sino las canciones que me ayudaron a seguir creando cuando las fuerzas se iban esfumando de a poquito.

Soy de las personas que cuando escribe necesita una banda sonora acorde con lo que va sintiendo durante la narración. Me gustan los silencios duros que me ayudan a crear, pero a la vez necesito algo que me empuje, que me guíe en mi camino cuando los dedos se me atascan sobre las teclas por culpa de las emociones intensas.

Durante la creación de Susurros en Sachsenhausen, las emociones que me abrazaron fueron muchas y la mayoría tan devastadoras que sin música me hubiera resultado imposible seguir. Mientras mis dedos intentaban pronunciar letras, fueron tres las canciones que más me acompañaron.

¿Solo tres?

Sí, solo tres.

Una de ellas la utilicé en bucle durante toda la narración, desde el comienzo hasta el capítulo 6.
La elegida fue la primera canción de la banda sonora de una película: La Lista de Schindler. Película que me emocionó muchísimo cuando al vi y que siempre ha estado ahí en mi memoria. Y esta primera canción siempre consigue removerme por dentro, hacerme llorar, consigue que sienta mi corazón dentro de un puño que se va cerrando, arisionándolo. Está creada por John Williams, e interpretada al violín por Itzhak Perlman. Por eso la elegí para la realización del booktrailer también. Porque su esencia y el aroma que desprende a medida que avanza mostraban muy bien mis sentimientos al escribir.

Si la queréis escuchar en bucle, buscad: “Theme from Schindler's List” interpretada por la “Boston Symphony Orchestra”. En este enlace de Youtube las tenéis todas.



A partir de ese capítulo tomó su relevo otra canción que es importante durante la trama. Una canción que expresaba muy bien los sentimientos propios de mi yo escritor y los que debía sentir la protagonista de esta historia, Saoirse. Una canción que ayudó a dar forma a una reflexión, y que sentí que me venía como anillo al dedo.

Esta canción es de la banda Trivium y se llama: “Watch the World Burn”. Me pareció perfecta desde la elaboración del guión, cuando mis Susurros solo eran meras ideas enlazadas y muchos sentimientos enfrentados. Mientras buscaba entre el montón de canciones de mi disco duro esta se apareció frente a mí como la clave perfecta para un momento determinado de la trama, y la utilicé para escribir hasta que otra comenzó a nacer cobrando mucha fuerza.



Al mismo compás que la narración, nació una nueva canción. Esta vez de “Arch Enemy”, una de mis bandas favoritas sin la que mi vida sería muy distinta. Brotó la canción junto con la brisa de esperanza que quería mostrar cerca del final.

Under the black flag We March”, con esos pasos del comienzo como si estuviese caminando un ejército, al mismo ritmo unos de otros, y con los posteriores ritmos acompasados y la letra inspiradora y soñadora, mostrada desde la voz desgarrada y gutural de mi Angela Gossow, explicaba muy bien ese sentimiento de unidad con el que la protagonista sueña, con el que yo y tantos otros como yo soñamos, para recobrar un poco de la fuerza que se marchita al salir de las instalaciones.


Esta canción de Arch Enemy expresa muy bien ese sentimiento de unidad, de resistencia, de rebeldía, de la fuerza que todos tenemos dentro y que debemos mostrar. Nuestro propio inconformismo frente a las injusticias.

Estas tres canciones, las vi desde el inicio de la creación, como la base perfecta para la presentación, el nudo y el desenlace de la obra.

La primera acompañó mis lágrimas, mi tristeza, a cada nota llorada por el violín mis ojos se empañaban.

La segunda me ayudó a verter todos esos sentimientos de ira, de confusión, de reflexión.

Y la tercera y última, me regaló esperanza. Unidad. Sueños.

Quizá por ello son tan importantes para mí.

Hubo alguna canción más que podrían pertener a la lista de la banda sonora completa de mi obra, como las que aparecen en el resto de la narración y que aquellos que hayáis leído la novela conoceréis. Esas me acompañaron durante los momentos de escritura de las diferentes escenas, pero fueron solo estas tres canciones las que escuché en bucle, una y otra vez. Estasa tres son imprescindibles, y las sentí como una especie de mantra gracias al que todo fluyó con normalidad, gracias al que las letras siguieron naciendo a pesar del dolor.

Mi vida está llena de canciones y por consecuencia de letras que ponen banda sonora a mis propios momentos vividos, y por ello mis letras derramadas en papel siempre llevan pinceladas de la música que me ayuda a seguir adelante y que me inspira para crear. No puedo vivir sin la música. No sería la misma persona sin ella.

Espero que al menos disfrutéis alguna de las tres. Quizá las dos últimas al ser extreme-metal no podáis sentirlas con la misma intensidad, pero seguro que la primera os encandila y os hace sentir un montón de sensaciones. Aún así os recomiendo darles una oportunidad a las dos últimas.

Y ya por desear, sería un puntazo que leyerais la novela, y a su vez, dierais al play cuando surgieran estas canciones, o bien que recordarais esas escenas mientras las escucháis. ¡Sería genial! Si lo hacéis, ¿me contáis las sensaciones?

viernes, 20 de febrero de 2015

Primera reseña en el blog Cielos de Papel

Primera reseña de Susurros en Sachsenhausen, en el blog CIELOS DE PAPEL, de la mano de Lidia.

"Susurros en Sachsenhausen es mucho más que una novela: es un viaje "físico" a un lugar que se mantiene en pie como recordatorio de los límites que es capaz de cruzar el ser humano cuando reinan la impunidad y la falta de escrúpulos y, al mismo tiempo, un viaje emocional e íntimo que comparte la autora con el lector."

Leer la reseña completa en este enlace, y de paso descubrid un blog con personalidad.

http://mylittlelibraryinthesky.blogspot.com.es/2015/02/susurros-en-sachsenhausen-rebeca.html

Cuando lees la primera reseña de tu primera obra publicada (autopublicada), la sensación es indescriptible.

Mientras la leía en voz alta no he podido parar de temblar de los nervios. Y es que Marisa Sicilia me ha anclado en un comentario y gracias a eso he podido conocer lo que Lidia pensaba de mis Susurros.

Esa sensación de miedo, angustia e incertidumbre por las palabras que vas a leer, esa sensación de liberar esos tres sentimientos al tiempo que van dejando paso a una sonrisa enorme e infinita que se planta en tu cara, ha sido algo que nunca olvidaré.

La imagen que la autora del blog ha escogido para acompañar a la reseña me ha encantado, porque dice muchísimo. Al igual que mi obra, susurra un montón de palabras de esas que encogen el alma. Por eso he decidido despedirme con ella.

Gracias a Lidia por sus preciosas palabras.


lunes, 16 de febrero de 2015

¿CÓMO NACIÓ SUSURROS EN SACHSENHAUSEN?

¿Cómo nació esta obra?

En la “Nota de la Autora” que contiene la novela lo explico bastante bien. Esta obra nació ante todo de un proceso de liberación emocional.

Susurros en Sachsenhausen germinó por una necesidad de escribir para liberar la angustia y el nudo en el estómago que sentí durante mi visita al campo de concentración.

Cuando cruzas este tipo de puertas y la realidad te golpea con la intensidad con la que me sacudió a mí en aquel momento, se hace imposible no escribir si quieres que el dolor de cabeza y de estómago que te aprisionan, cesen y desaparezcan.

Siempre he sido demasiado emocional. Por un lado es algo bueno porque te hace mirar el mundo desde otros ojos, pero otras veces, cuando lo que ves te duele demasiado, te hace daño y es necesario vaciarse para continuar.

No vuelves a ser la misma persona que eras, pero necesitas dejarlo atrás para poder seguir con tu rutina.

Y mi forma de seguir fue crear. Crear para que quedase constancia de lo vivido, para que las personas recuerden la historia, pero ante todo para no olvidarme yo misma de lo que sentí.

Pensé en todos los muertos en el mundo. Muertes motivadas por ideas políticas, raciales, sociales, religiosas, y sentí que no podía callar.

Pensé en los muertos allí, en todos los que estuvieron presos en el campo y en otros campos, en la propia historia de mi país, en lo que podrían haber sido todas esas personas y en todos sus sueños e ilusiones, y un escozor tintineó debajo de mi piel.

Por los supervivientes, pero sobre todo por las voces que fueron acalladas en Sachsenhausen, y en general, por todas las almas silenciadas en cualquier parte del mundo, decidí escribir.

Porque creo que ya es hora de que el ser humano sea realmente consciente de su propia no humanidad y recuerde la historia, evolucione y no la repita. Y nos basta mirar los telediarios y los periódicos, en la actualidad, para saber que no cesamos de cometer viejos errores, de maneras distintas, pero viejos errores al fin y al cabo.

Y mi esperanza de cambio puede parecer demasiado utópica en pleno siglo XXI, cuando no debería ser así, pero dicen que la esperanza es lo último que se pierde y sé que hay personas que realmente merecen la pena.

Por ello, decidí escribir y no silenciar mis sentimientos. Y me pareció interesante escribir un canto a la unidad, a la fraternidad y a la libertad de los seres humanos, narrado desde un campo de concentración.

Las palabras, mis palabras, cobraron más intensidad al ser lanzadas y soñadas allí.

Porque aunque las escribí al llegar a casa, meses después de mi visita al campo de Sachsenhausen, comenzaron a fraguarse mientras recorría las instalaciones, bombardeando mi cabeza con pequeñas imágenes demasiado nítidas.

En una libreta de tapas negras comenzó esta aventura, mientras un autobús cualquiera regresaba a un hotel de Berlín.