miércoles, 6 de mayo de 2015

UNA RESEÑA MUY ESPECIAL PARA MÍ

¡Queridos lectores!

Todas las reseñas que han llegado a mis manos han sido especiales para mí, porque es un honor recibirlas, pero quizá sea esta la que más me ha hecho sentir.

Con la primera lloré, sí Lidia, si lees esto que sepas que lloré.

Que la persona que la elabore haya perdido su tiempo en leerte, en darte una oportunidad, en intentar captar el mensaje oculto de tus palabras, es una satisfacción enorme como autor. Y sí además, en esas reseñas, los lectores te dicen cuánto les ha gustado, entonces la sensación ya es desbordante.

Yo suelo quedarme con cara de tontita y levitando durante días.

Sin embargo ayer, recibí una reseña que me provocó sensaciones que hasta ahora nunca había sentido al leer una opinión de un lector sobre mi recién publicada obra.

Fue una sensación de escalofríos por toda mi espina dorsal, y unas ganas intensas de llorar.

Culpa de Carmen María Cañamero.

¿Por qué?

No solo porque la persona que escribió la reseña sea muy especial para mí, una de esas personas a las que al final de la novela, en los agradecimientos, le recuerdo sus consejos hace años sobre mi escritura y sus ansias porque me dejara descubrir por más personas, sino porque creo que no solo ha captado el mensaje de mis Susurros en Sachsenhausen, sino que ha sabido tocar mi alma al leer, y demostrarme en su opinión que ha bailado con ella un vals muy especial.

 Me conoce en persona, hemos hablado muchas veces, nos hemos abrazado otras tantas, y le he contado muchas confidencias, y quizá por eso ella ha sabido descubrir lo que otros no han descubierto, por eso quizá sus palabras me hicieron sentir escalofríos y tener ganas de llorar, de la emoción  tan intensa que me sacudió, por eso la reseña de Carmen siempre será muy especial para mí.

No solo reconoció a mi protagonista, sino que reconoció parte de mi historia, descifró el mensaje sin ataduras, y eso ha sido indescriptible. Las palabras se me quedan cortas para expresar lo que sentí al leer su reseña.

Cuando reseño un libro muchas autoras me han dicho lo que provocan en ellas mis palabras, o al menos lo intentan porque a veces las letras se las esconden. Ahora, como autora, sé a lo que se refieren, y todo gracias a mi Veritas, a mi Carmen María Cañamero.


“Los susurros no llegan al lector como una simple narración, nos hace ver, nos hace palpar, nos hace oír, nos hace sentir... Y todo eso en una corta extensión que te hará pensar en esta historia como un suspiro.

Déjate llevar por ella, no te arrepentirás de la experiencia. Deja que esta hermosa joven te descubra el miedo de la forma más amable posible. Deja que remueva tu conciencia para volver a conectar con tu alma.”


Podéis leer su opinión completa en el siguiente enlace:

http://veritasalterea.blogspot.com.es/2015/05/susurros-en-sachsenhausen.html


Ella dice que soy capaz de tocar el alma con mis letras, que regalo parte de mí en ellas.

Yo le digo a ella, que he sentido como si mi alma y la suya hubieran bailado juntas durante la lectura.

Y eso es...bufff, se queda muy adentro conmigo para siempre. Ese es un regalo que no olvidaré nunca. ¡Gracias, preciosa!

¡Un abrazooo!

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